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El proceso de fabricación da comienzo con la compra
de materia
prima de primera calidad
a proveedores de plena confianza que nos aseguran su origen.
En
el caso del roble americano, este es exclusivamente importado de
las
principales zonas forestales de USA, como son
Pennsylvania, Missouri, Kentucky, Minnesota,
y Ohio, mientras que para el roble francés tiene su origen en Allier,
Tronçais, Limousin y Vosges.
La cuidada
selección del grano favorece un mayor aporte al vino de los elementos
naturales necesarios para conseguir su perfecta maduración y
envejecimiento.
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Cuando la madera verde llega a nuestro fabrica pasa su primer
control de calidad y solamente la madera que lo supere será
etiquetada, marcando su procedencia y fecha de entrada. Será
nuevamente apilada creando espacios entre tabla y tabla para
que el aire circule durante un mínimo de dos años.
Es entonces cuando
los elementos naturales agua, viento y sol
le limpian sus
impurezas. A lo largo de más 24 meses la madera será
controlada para que alcance un grado de humedad de +- 14. |
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Una vez transcurrido el periodo de secado natural los pallets
se llevan a la zona de selección donde nuestro personal irá
desmontándolos e inspeccionando en busca de los defectos que
puedan surgir tras el secado, rechazando aquellas duelas que
no cumplan nuestro estándar de calidad y tamaño. Empleando la
maquinaria más moderna que el mercado nos ofrezca en cada
momento, cada duela será cepillada y dimensionada para crear
nuestras barricas
bordelesas
de 225 litros. |

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Un experto tonelero irá
seleccionando una a una las
entre 28 y 30
duelas que compondrán
nuestra barrica bordelesa.
Conformaremos el tonel
alrededor del aro de trabajo y con nuestros hornos de tostado iremos
domándolo con fuego, agua y presión para que curve y tome la forma
deseada. Bajo la atenta mirada de Isidoro Martín, se ira controlando el
proceso de tostado que podrá ser ligero, medio o alto dependiendo del
gusto del cliente.
Una vez lograda la doma y el tostado se retiraran los aros de trabajo para
colocar los
8 aros de
fleje
de galvanizado por las 4 caras |
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Finalmente procedemos
al pulido para con ello lograr un acabado satinado que sea agradable
a la vista.
En
nuestro interés de lograr una barrica perfecta procedemos (a petición del
cliente) a quemar el orificio de llenado para evitar rezumes y
manchas antiestéticas, acabando el proceso recubriéndolo de
polipropileno y
cerrando la parte inferior y superior con una tapa de cartón para evitar que se ensucien o
contaminen en el viaje a la bodega. |
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